Crece la afición por nadar largas distancias en aguas abiertas con travesías populares La travesía Cap de Creus-Cadaqués, de 6km, es la pionera con cinco ediciones

Vida | 01/10/2012 - 02:49h

El grupo de ocho catalanes cruzando el estrecho de Gibraltar el pasado 24 de septiembre LVE



CRISTINA SEN
Barcelona

Sopla la tramuntana, hay corrientes y fuerte oleaje. Es el escenario ideal para entrenarse ante el reto que se han propuesto: cruzar a nado el estrecho de Gibraltar en grupo batiendo algún récord. Así se lo plantearon, y así lo lograron el pasado 24 de septiembre, siete catalanes y una catalana, que nadaron juntos, como lo hacen muchos fines de semana en Cadaqués. Cruzar el estrecho es para cualquier amante de la natación en aguas abiertas la consagración, por su dificultad y por su simbolismo de nexo de unión entre dos continentes y dos culturas.

La historia de este grupo de profesiones y edades dispares (entre 30 y 60 años) va de la mano de la nueva y creciente afición en Catalunya por nadar en mar abierto. Si hoy algunas calles de las ciudades están llenas de gente corriendo y la maratón ya no es un reto insólito, esta forma de practicar la natación empieza a enganchar. Hace cinco años que se celebra la Marnatón Cap de Creus-Cadaqués (6,5km) –la prueba más veterana–, este año se ha estrenado la Tossa-Sant Feliu (11km) y también la Ibiza Ultra Team (11,4 km) y el próximo fin de semana tendrá lugar la tercera edición de Sitges-Port Ginesta (10km). Son ya distancias largas a diferencia de las típicas carreras veraniegas, en las que se requiere una cierta técnica. En tierra se puede parar, en el mar, no.

Este verano –explica Jordi Rigual, uno de los miembros del “grupo del estrecho”– hemos llegado a ser unas sesenta personas nadando juntas en el mar abierto. Jordi es empresario, igual que Guillermo Sagnier y Javi Juez. Lourdes Alsina, Marc Reventós y Eduard Segura son ejecutivos de empresa. Mientras que Joan Rumeu es médico y Pedro Crespo ingeniero profesor universitario. Son los que salen en la foto. Saltaron a aguas de Tarifa poco antes de las ocho de la mañana, y pasadas las 11 horas llegaban a Punta Cires, un islote marroquí a 100 metros del continente africano. Más de 16 kilómetros nadando.

La superación personal, la preparación física y mental, la comunión con la naturaleza y con uno mismo, el trabajo en grupo...

La afición por la natación en aguas abiertas comparte los ingredientes básicos con algunos otros deportes, pero aquí la técnica reviste más importancia. No nadar bien supone cansarse mucho más. Así, la pasión por la natación hizo nacer este grupo que coincide en verano en Cadaqués –algunos ya eran amigos, otros sólo se conocían de vista– de la mano de Joan Rumeu, que buscó un grupo amplio, también con chicas, que pudiese nadar a un ritmo similar. Supieron que podían lanzarse al estrecho el día que lograron hacer juntos una travesía superior a los 11 km.

En la competición por grupos nadie puede separarse más de 25 metros.

Saltaron al agua en Tarifa escoltados por dos barcas que controlan el paso de los grandes mercantes y dos de avituallamiento con familiares a bordo provistos de bebidas isotónicas, coca-cola para combatir la sal en la boca y trocitos de plátano. Los nadadores no pueden tocar la barca y cuentan con 45 segundos para nutrirse.

Los primeros dos o tres kilómetros son para concentrarse en el mar, en la técnica, coger el ritmo, explica Jordi. Después la mente puede fluir pero sin perder de vista el grupo. A dos de ellos las fuerzas les flaquearon y el resto les colocó en el centropara hacerles más fácil el camino. No hubo contratiempos importantes aunque sí palpitaciones cuando una ballena pasó a 15 metros. Se oyó gran ruido y, de repente, el fondo del mar azul marino se fundió en negro. Fueron unos segundos porque después se sumergió y reapareció más lejos.

No sólo lo lograron sino que han hecho historia, y quieren que se explique. Han establecido un nuevo récord en la travesía del estrecho en grupo. Asimismo, Pedro y Joan han sido los más rápidos en su franja de edad (mayores de 50), y Lourdes es la española con mejor tiempo. Los demás están en el cuadro de honor, o sea, entre los diez mejores. Este fin de semana lo han celebrado juntos, en tierra.

http://www.lavanguardia.com/vida/20121001/54351425580/crece-aficion-nadar-larga... 01/10/2012

1 comentarios:

Anónimo | 2 de octubre de 2012, 10:10

Es un artículo de publicidad de la empresa Marnaton colado como una información de interés periodístico. Trampas al solitario. Hay mucha más vida en aguas abiertas más allá de Marnaton pero en el "artículo" casualmente solo salen eventos organizados por vosotros. Me parece muy fea la falta de claridad, tanto por vuestra parte como por La Vanguardia. O publicidad o periodismo.

 
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